Es agradable encontrar recuerdos sin buscarlos, como el monedero que llevabas al instituto (que sigue con todos los "amuletos" de entonces), una o dos fotos de la primera nochevieja que saliste, el horario de tu primer año de carrera...
Es agradable, sí, pero todo tiene un límite. En mi cuarto había recuerdos por TODAS partes (de hecho, los cuatro cajones del escritorio estaban llenos a rebosar de recuerdos y, por tanto, inutilizables). Y he decidido, al fin, que hoy era día de limpieza. A vaciar los cajones. A sacar todo lo de la estantería. Zafarrancho!!

He visto de todo. Agendas de hace años, colgantes que alguien me regaló, maquillaje (???), un
grefusito naranja, una carpeta de cierto cantante de quinceañeras que no voy a revelar (sí, dentro había miles de recortes de la SuperPOP, pero también dos dibujos impresos de
Gargoyles que me han hecho sentir orgullosa de mi yo del pasado)... y fotos, un montón de fotos.
No está mal que te acuerdes de tu pasado, en absoluto. Al fin y al cabo, lo que eres ahora se lo debes a lo que has sido antes, a las decisiones que has tomado ante las situaciones que has vivido. A veces, seguro, te equivocaste, pero de todo se aprende. Y en todas estas cosas estaba pensando mientras veía fotos y notitas; en que, en cierto modo, me alegraba de verlas porque eso significaba que esas épocas ya habían pasado. No porque fueran especialmente malas, sino porque sé, con total seguridad, que ésta es mucho mejor :)

Hay un tiempo que no sé muy bien cómo recordar. Desde hace unos meses ha cambiado mi forma de verlo, y es que dicen que no hay nada como distanciarse del árbol para ver el bosque entero. Y es que hay veces que estás tan dentro del problema que ni ves el árbol. O igual no tanto...
Esto es algo que escribí el 5 de julio de 2003 (una de las pocas cosas que he escrito que tienen fecha). Está en una libreta con ejercicios de escritura (tipo "y los farandulosos flamencos se esfumaron" xDDD), pero me ha llamado la atención.
Me gustaría saber si hoy es el día más feliz en la vida de alguien.
Estoy mirando las estrellas. Estoy sola. Tengo frío, no sé si será sólo por la brisa nocturna o es que no hay nadie que me abrace para entrar en calor.
A veces pienso que si hay otra persona mirando la misma estrella que tú en el mismo momento, se establece un lazo entre los dos, y sólo con quedarte mirando fijamente durante un ratito, puedes empezar a sentir una parte de lo que siente la otra persona.
Sin embargo, hoy no hay nadie mirando mi estrella. Me siento igual de sola que antes.Cierro la libreta; la dejaré en el desván, en un rincón, con lo demás. No voy a olvidarla, pero no tiene sentido que el pasado esté ocupando tanto espacio en mi mundo cuando el presente es tan interesante (y el futuro tan prometedor ;)).