5.3.08

Empieza el viaje

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"Quien no cree en la magia, nunca la encontrará"
- Roald Dahl


Ven, aquí tienes sitio. ¡El coche hace un poco de ruido, pero espero que me oigas!

Un día, alguien me preguntó por mi escritor favorito, y no supe qué responderle. En cuanto volví a casa repasé las cubiertas de mis libros, fijándome por primera vez en algo más que el título y el dibujo de la portada. Y redescubrí a Roald Dahl.

Sin saberlo, ya le conocía. Me había enseñado a desconfiar de las mujeres con guantes, que una comida completa (primero, segundo y postre) puede caber en un chicle y que el lenguaje secreto de las tortugas es más fácil de lo que parece, entre otras muchas cosas.

Mira, ya casi estamos. El caso es que investigué, pregunté, leí, y más cosas, y al final me convertí en "chica para todo", que al final es lo más divertido. Y no sabes lo que me costó hacerme con los mandos de este coche... Cuidado, cuidado, espera a que aterrice del todo... ¡Ya está! Primera parada: la Cabaña.


Casa de la señorita Honey

Pasa, ponte cómodo. ¿Té? Aquí tienes unas pastitas, para acompañar. Mientras merendamos, te cuento. Tu premio consiste en una visita a los mundos creados por Roald Dahl. Habrá muchas personas en el camino, cada una con su historia, y seguro que algunas te resultan más que familiares. También puede que te encuentres con algo que no esperabas, o que descubras tu siguiente lectura. ¿Quién sabe?

Yo tampoco sé el camino, pero espero, como chica-para-todo que te acompañará en esta visita, que disfrutes enormemente :)

ÍNDICE
- Su versión de los hechos.
- El tío Oswald.
- Al lado de un gran escritor para niños...
- Su versión de los hechos (II).
- Examen sorpresa

La cabaña es un lugar perfecto para esconderse de la Trunchbull

3.3.08

¡Has encontrado el último Billete Dorado!

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¡Cordiales saludos para ti, el afortunado descubridor de este Billete Dorado, de parte del señor Willy Wonka!


¡Oh! ¡Pero esto es fantástico! Este billete va a ser tu salvoconducto para entrar en un mundo increíble, ya verás. Fábricas maravillosas de chocolate, una abuela y un nieto que luchan contra las brujas... Y también pícaros catadores de vino y esposas siniestras que cocinan cordero. Hay sitio para todo. ¿Pero qué haces ahí parado? ¡Prepárate, que empezamos!
Willy Wonka, Willy Wonka, ahora mismo le conocerás...

17.2.08

Las ocho cosas

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Chuku says:
¡Hola a todos! :D
¡Tenía muchas ganas de volver a publicar algo! ^^ Ahora Saricchiella está un poco liada, organizando una tardía vuelta al cole, así que he aprovechado para escaquearme al ordenador. Casi desde el momento en que Dani nos pasó aquella lista de ocho cosas, ella y yo empezamos a maquinar cómo hacerla para que fuera especial, pero especial de verdad.

Entre los dos hemos hecho una lista de las ocho ciudades que son más importantes para nosotros, de una forma u otra. La única que falta es la ciudad en la que nos conocimos, porque ella estaba de InterRaíl y no sabemos exactamente cuál poner (¿Cuando yo me metí en su neceser? ¿Cuando me descubrió? ¿Cuando empecé a salir en las fotos?). Ah, y están desordenadas. Compiten en categorías demasiado diferentes.

Por lo demás, hemos intentado ser lo más parciales posibles. Y, señoras y señores, sin más dilación les presento las ocho ciudades de nuestra vida.



- Salamanca
Tiene algo. No sé bien cómo explicarlo, si es por los edificios, por la rana que está en TODAS partes, (Saricchiella sugiere: "por el amor que se respira en el ambiente... ejem...") o por el rollo estudiantil que se vive (y se bebe) allí, pero no hay mejor sitio para perderse. Imperdonable que aún no hayamos podido conocer a Ligeia, autora de estas fotos (y de otras muchas más que deberíais ver en su página, hace una guía turística fotográfica de auténtico lujo! :D)



- Santiago de Compostela
Todo lo que diga es poco (y estará incompleto, porque uno de mis viajes pendientes es el Camino de Santiago), pero hay varias cosas que hacen que esta ciudad sea especial, entre ellas una lista de lugares imprescindibles para comer y/o tapas, y las sesiones de tiendas de libros de segunda mano (donde encontramos "Alta Fidelidad") y de cómics (donde apareció F. Schuiten y su Ultimate Book, ¡¡y la biografía oficial del Tío Gilito!!). Quién lo iba a decir...



- Viena
Glühwein calentito, una ciudad con un estilazo arrollador y una amiga-guía encantadora... ¿qué más se puede pedir? Michi nos descubrió sus rincones favoritos (incluida una tienda de cómics con un Spiderman tamaño natural escalando por la fachada). No, no hemos entrado al palacio de Sisí... pero hemos visto El Beso en vivo y en directo ^^



- Canterbury
Si no fuera porque está asfaltado y no huele a vaca, habríamos pensado que estábamos de vuelta en el siglo XIV. La restauración de las casas, y el hecho de que casi todo el centro del pueblo es peatonal, dan la impresión de que alguien se ha preocupado para que tengas la foto perfecta. Además, aquí también tuvimos una espectacular guía que nos enseñó rinconcitos misteriosos (claro, pagamos en contrabando: la mitad de nuestro equipaje eran medicinas y la otra mitad cosas ricas para comer... y quien dice "cosas ricas" dice "suficiente comida para poner un pequeño comercio de especialidades ibéricas").



- Barcelona
Ciudad a la que (espero) hagamos una visita en poco menos de dos meses, si todo sale bien :) Mis dos acompañantes ya han estado, pero por separado, lo que le da más encanto a este viajecito. ¿Lo que más tengo ganas de ver? Una mesa rodeada de bloggers con sus respectivas cervezuelas (yo me asomaré desde un bolsillo, que a mí esas cosas me dan mucho pánico escénico).



- Roma
Sólo voy a decir que Saricchiella echó varias monedas a la Fontana di Trevi. Y espero que el deseo que pidió con la primera moneda se cumpla pronto.



- Buenos Aires
Y tenía que ser ella, la "tía guay" con nombre de telenovela, la que se fuera a Argentina unos meses a estudiar. Fue ella la que volvió con los ojos como platos y mil "palabrah linnndass" que describían una ciudad casi de cuento, donde los teatros se convierten en librerías/bibliotecas con música en vivo, donde un camión se transforma en un escenario en medio de la calle... Igual sólo es un cuento. Habrá que comprobarlo.



- Madrid
A mucha gente no le gusta nada de nada. Yo, mientras vaya escondido en algún bolsillo calentito, no lo veo mal del todo. Saricchiella odia el tráfico, y por eso siempre va en metro o en tren. Pero aparte de eso (y quitando los agobios del Rastro, a menos que sepas qué vas a comprar y por dónde buscarlo), Madrid tiene mucho que ver.



Bonus track:

- New York
Vale, no está entre mis destinos preferidos, pero tiene que ser una gozada poder visitar el Empire State, ver el puente de Brooklyn, pasear por Times Square y hacerte fotos en el Central Park todo en el mismo día.




pd.- Gracias a nuestros patrocinadores de hoy, David de Travel Brochure Graphics, de cuya colección hemos... ahem... nos ha cedido la imagen de Viena y la de Roma, y nos hemos guardado algunas más de otras partes (en Flickr) y al Portal Fuenterrebollo, donde hemos encontrado una colección de imágenes antiguas de Madrid muy muy chulas.

16.1.08

Meme: Mi escritorio

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Kalimero, mi proveedor particular de memes sin mucho sentido, lanza un guante con la imagen de su escritorio, para que sea recogido por la plebe. Y aquí va mi aportación.


You can't stop the motion of the ocean or the sun in the sky...

Vale, me dio fuerte. Fui a ver el musical (dos veces) y la peli, y ya me sé la banda sonora casi de memoria (lástima que no esté en español, la traducción era genial). No me terminaban de convencer los fondos de pantalla de la película, así que busqué una alternativa. Por lo menos el meme me ha pillado después de hacer la limpia de iconitos de diciembre...

Disponible para quien se anime :)

9.1.08

HOWTO: Navidades a mano

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Actualización:
Estrella y yo hemos empezado una sección conjunta: HOWTO, o cómo dar salida a toda la creatividad que llevamos dentro... incluso trabajando en un gris laboratorio ingenieril. Mi primera aportación es esta entrada, y ella nos enseña algo muy necesario: a convertir ese material de oficina que hace mucho que se quedó sin dueño en adornos brillosos que nos alegren los días previos a la navidad ^^ ¡Manualidades facilitas para grandes y pequeños!



Feliz año a todo el mundo!! :D

¿Qué tal, qué tal todo? ¿La Nochevieja bien? Ah, no te preocupes, nos ha pasado a todos. ¿Cómo han venido los Reyes? Hombre, siempre está bien cambiar de colonia, no hay que tomárselo así... A mí no me han traído nada de lo que les pedí (ni siquiera el vestido pomposo...), pero eh, que no me quejo para nada, que poco bien que se han portado ^^

De hecho, venía a hablaros de los regalos. De hacer regalos, en realidad. Soy muy especialita para estas cosas. Personalmente, creo que es un trauma generado por todas las películas (y capítulos de series) navideñas que he visto en mi tierna infancia; en concreto, por el momento en que Santa Clós se paseaba por su taller y veías a todos los elfos haciendo cochecitos de madera, muñequitas y tal. Y bueno, que en navidades me convierto en una pequeña elfa a ratos :) Y este año, además, hay making of de uno de los regalos, así que... ¡vamos allá!



Marco 3D para foto chula

Veamos... necesitamos:

- Mesa, preferentemente con cristal.
- Varios periódicos gratuitos viejos (al fin les he encontrado una utilidad! :D).
- Celo.
- Cartón. Esto va a ser nuestra base. Yo he utilizado las cuatro solapas de una caja vieja, un par de rollos vacíos de papel higiénico y una caja grande de una oferta de pilas.
- Cúter y/o tijeras.
- Plastilina de colores.
- Pintura (con un color vale, aunque para los detalles yo he comprado témpera dorada y plateada).
- Pinceles (yo he usado casi todo el rato una brocha, y al final un pincel).
- Cola blanca y agua.
- Tiempo.


Primero, quita todos los trastos de la mesa. Bastante vas a tener que poner encima como para además tener que sortear apuntes del año pasado y libros que aún no has leído.

Ante todo, tenemos que tener claro el diseño. Piensa el tema del marco y haz un par de bocetos previos. En mi caso, yo sabía que esta Nochevieja iba a ser muy especial (empecé a hacer el marco a ratos después de Navidad), así que me centré en eso. Cogí las dos solapas más anchas de la caja de cartón, las pegué con algo de celo y dibujé el diseño que quería. Más o menos, esto:


La parte de arriba, la que no está dibujada, no la tiréis, porque nos va a servir como pie del marco. Después de tener el diseño en dos dimensiones, entran en juego los rollos de cartón del papel higiénico. Es un cartón finito que nos va a ser muy útil para crear el relieve del dibujo. En este caso lo utilizaremos para hacer el relieve de la botella de champán, de las copas y del regalito que está abajo a la derecha.


Lo primero es cortar el cilindro, para poder estrujarlo bien y adaptarlo a la forma que nosotros queramos darle. En la foto, estoy haciendo la parte de abajo de la botella de champán. Una vez que hemos dado la forma al cilindro (más o menos, tampoco hace falta ajustarlo demasiado, mejor quédate corto), se pega simplemente con celo al cartón base.

Además de la botella de champán (la parte de arriba es otro cilindro, más enroscado), también he hecho esto con la parte de arriba de las copas y con el regalito. Para éste, he cortado un trozo de cartón y lo he doblado en ángulo recto (una caja sin tapa). La tapa la he hecho aparte, para ponerla al final.

Ah! Y la parte de abajo de la botella de champán, para que no se aplaste mucho, la he rellenado con un poco de papel de periódico arrugado. Las otras cosas no hace falta, porque aguantan bien así.

[Inciso: me acabo de dar cuenta de que hay un día que no tuve cámara, así que bueno... intentaré ser lo más clara posible] [Hum... y voy a meter una foto así que no tenga mucho que ver con el tema, para que no se haga esto muy pesado... veamos... de Amélie nunca vienen mal, me han dicho...]


Una vez que está todo esto hecho, se recorta con cúter la silueta del marco (tanto la de fuera como el agujero por donde se va a ver la foto).

Bien. Si antes hemos cogido las solapas de cartón más anchas, ahora tenemos que unir las más estrechas, ya que van a ser la parte de atrás del marco. Despues de unirlas, se ponen detrás del marco que hemos hecho y se recortan para que no sobresalgan.

Ahora hay que unirlas dejando un hueco en medio para meter la foto. En mi caso, tuve suerte, ya que encontré una caja de oferta de pilas que era justo del tamaño de una foto, así que le quité la parte de delante y la pegué con celo a los dos cartones. Si no encontráis nada que se le parezca, podéis hacer "churros" de papel de periódico rodeando el hueco de la foto por detrás del marco, y pegándolos con celo (rodead sólo tres de los cuatro lados, para poder meter la foto luego); luego ponéis un cartoncito o un trozo de cartulina en la parte de abajo, para que la foto se pueda sacar y meter bien, y ya :)

Una vez hecho esto, se pega todo el armazón de cartón que tenemos al "pie" del marco (el trozo que hemos apartado al principio) con celo. Si queréis asegurarlo mejor, poned un poco de cola blanca, pero con el celo debería valer, sólo necesitamos que no se mueva mucho. En este punto yo he rellenado el hueco que queda entre el pie del marco y la parte de abajo del hueco de la foto con papel de periódico arrugado.

Ahora empezamos con la parte art-attack. Hacemos una mezcla de cola y agua (dicen que a partes iguales, pero con un poco menos de cola también va bien). Cogemos la brocha, o el pincel más grande que tengamos, y extendemos la mezcla por una parte de nuestro armazón de cartón. Luego, ponemos un trozo no muy grande de papel de periódico sobre el cartón, y extendemos un poco de mezcla sobre él. Así:


Al final debería quedar todo bien cubierto de papel de periódico con mezcla de cola blanca y agua, como en la imagen de la derecha (pinchad sobre ella para verla más grande). Con esto camuflamos los trozos de celo que hemos utilizado para fijar el cartón y el papel de periódico a los cartones base, y se unifica todo bastante.

Lo dejamos secar, y una vez esté bien seco podéis comprobar que, aparte de no pesar nada, parece todo una sola pieza. Ahora es cuando se pinta todo de un color base. Yo he elegido dos: he pintado de azul grisáceo la parte de delante (donde va a ir la plastilina) y de negro toda la parte de atrás. Acordaos de pintar también el hueco para la foto.


Por cierto, que dio la casualidad de que en vez de témperas compré pintura acrílica (como los botes eran iguales me enteré en casa... ¬¬), pero yo creo que para lo que las vamos a usar da igual. Dejamos secar otra vez, y ahora viene la parte divertida.

Sacamos las plastilinas. Recomiendo la plastilina de toda la vida que se vende en paquetes rectangulares, que aunque cueste un poco manejarla, al ser más dura luego se queda mejor después del barniz. Y le damos color a nuestro marco :)


Para moldear la plastilina, sobre una superficie lisa, como cristal o una carpeta de plástico. Se puede utilizar como rodillo un cubilete de bolis, o un vaso o algo parecido. Para que se quede en el sitio no hace falta nada, porque se pega a la pintura, pero si queréis podéis utilizar un poco de cola blanca (ya que la tenéis por ahí) o pegamento líquido.

No me pude resistir a probar las témperas que había comprado para la ocasión, así que antes de terminar con la plastilina (faltaban las copas, bastante del regalito y el champán) di una primera capa de dorado a la zona de arriba del marco ^^


En este marco, como utilizamos plastilina, sólo hemos dado relieve con cartón a los adornos más grandes (como la botella o el regalo, por ejemplo). Yo quería hacer unos chorros de champán saliendo de la botella, por ejemplo, y los pies de las copas, y he hecho esto directamente con plastilina. Los pies de las copas, en concreto, son churros de plastilina negra, enroscados en espiral donde la copa se apoya en la mesa.

Además, he cambiado de idea con respecto a las uvas que había dibujadas entre la botella y el regalo, porque iba a quedar muy cargada esa parte, y he puesto algo de plastilina amarilla, como si el champán cayera por ahí también.

Cuando tengamos toda la plastilina en su sitio, damos a todo el marco una capa de barniz (o alquil, que no compré porque no me acordaba de cómo se llamaba, pero que es lo que se usa en estos casos).


Arriba a la derecha he colocado medio corcho de champán (partido por la mitad con el cúter y mucha paciencia), con un poco de pegamento. Y también se barniza, para que brille un poco y no se sienta desplazado por el resto de marco tan rebonito que nos está quedando ^^

Venga, que ya casi estamos :) Hay algo que he ido retrasando poco a poco, y es la tapa del regalo. En este caso, como tenía un lacito de regalo verde, he cubierto el cartón de rojo, he unido el lazo a la tapa con una bolita de plastilina roja y he puesto dos churritos verdes a cada lado del regalo.

Y, ahora sí, utilizamos las témperas para pintar los detalles. He pintado todo lo amarillo con témpera dorada, simulando champán, y las copas de color plata. Además, he hecho una etiqueta plateada a la botella, y la he llenado (con muy poca pintura, y extendiéndola mucho para que no quedaran pegotes) de champán dorado :) Y ha quedado todo tal que así:


La foto está censurada hasta que los implicados me den permiso para poner sus lindas caras de borrachos en mi página, pero os puedo decir que es una foto genial de Mr. Lebowski, la Srta. Scarlett, Mr. Forfy y yo, en un oasis de buena música en el desierto de pachangueo chungo que es la ciudad de estos dos caballeros.

Y ya está :) Esto ha sido todo desde éste su blog. En próximas entregas, cómo envolver regalos de forma chula, y cómo hacer a un amigo un regalo que no sirve para nada y que le encante ^^ Saludos!