Tiempos Olvidados (IV): el Peso
14 comentariosPobre tortuga gigante. Sí, yo también sigo pensando en ella. Y como homenaje, porque no hay mucha gente que se preocupe por ella hoy en día, he decidido hacer una edición especial del Ciclo de Lecturas.
Como te comentaba, la concepción hindú del mundo me resultaba familiar (y ESO no lo puedes confundir con algo que has soñado... o bueno, quizá sí... entonces serías una especie de semidiós hindú... ¡vaya, qué suerte! ¡te reencarnarías en vaca! :D). A lo que voy. Esta idea fue recuperada como escenario de una de las más estrafalarias sagas de la literatura de ciencia ficción actual. Y no hablo de dos o tres libritos sueltos, no. Con que le eches un vistazo a la guía de lectura que un amable lector ha tenido a bien elaborar, te darás cuenta de a qué me refiero.
Para saber más de este mundo tan deliciosamente extraño, te recomiendo que te des una vuelta por la misma Concha del Gran A'Tuin. La única forma de saber qué se le pasa por la cabeza a una tortuga cósmica es preguntándoselo tú mismo.
¿O no?

La Gran Tortuga A'Tuin se acerca, nadando lentamente por el golfo interestelar, con los pesados miembros llenos de hidrógeno congelado, la enorme y viejísima concha llena de cráteres de meteoros. Con unos ojos del tamaño de mares, encostrados de lágrimas reumáticas y polvo de asteroides, Él contempla fijamente el Destino.
En una mente más grande que una ciudad, con lentitud geológica, Él piensa sólo en el Peso.
Por supuesto, la mayor parte del peso se debe a Berilia, Tubul, Gran T'Phon y Jerakeen, los cuatro elefantes gigantes sobre cuyos lomos y amplios hombros bronceados por las estrellas descansa el disco del mundo, enguirnaldado por una enorme catarata a lo largo de toda su circunferencia, y cubierto por la bóveda azul pálido del cielo.
Hasta ahora, la astropsicología no ha sido capaz de averiguar en qué van pensando.
[...]
Existía la teoría de que A'Tuin venía de la nada y seguiría arrastrándose a velocidad regular, con Paso Uniforme, hacia la nada, durante el resto de los tiempos. La mayoría de los intelectuales apoyaban esta teoría.
Una alternativa, sostenida sobre todo por los más religiosos, era que A'Tuin se arrastraba desde el Lugar de Nacimiento hacia el Momento de la Cópula, al igual que todas las estrellas del cielo que, evidentemente, también viajaban a lomos de tortugas gigantes. Cuando llegaran, copularían breve y apasionadamente por primera y única vez, y de tan ardiente unión nacerían nuevas tortugas que transportarían nuevos mundos. Se conocía esta hipótesis como Teoría del Big Bang.
"El color de la magia", Terry Pratchett




