22.7.08

Glosario guiri

Actualización: No se olviden de la posdata, por favor.

Todo ha acabado ya, y esta intrépida infiltrada puede confirmar que ha sobrevivido a la invasión. Tengo que admitir que he hecho trampa: mi ADN posee un gen de un lirón que se quedó atrasado evolutivamente, y no puedo dormir menos de 4 horas diarias; así que, siendo consciente de mi condición (y de que las clases empezaban a las 10 de la mañana) he vuelto a casa en el último metro casi todas las veces. Pero, igualmente, me gustaría dejar registrado de alguna manera lo ocurrido en esta semana. Y la mejor forma que se me ocurre es mediante un pequeño glosario. Empecemos pues.


¡Y olé! Enlace dedicado a maese Higronauta.



E-Spein, E-smail: Nunca el acento español tuvo tanto éxito. Las palabras con s líquida se pronuncian con una castiza E delante, igual que cansado ya no es "taiord" (o algo), sino "tired", y cuando hay que hacer algún baile ridículo la frase es "Pipol!! Lets meik a círcul!!".

City Rally: Cójase a un grupo de unos 4 ó 5 guiris (sin toro, por favor). Dibújese una ruta por algunos puntos importantes de la cuidad, para aprovechar y que hagan, además del payaso, un poco de turismo. Añádanse algunas pruebas estúpidas, con sus puntos si se consiguen y tal, y que empiece el juego.
Como ejemplo de pruebas, tenemos: hacer un simulacro de Fin de Año en Sol, cantar la canción de Ana Belén y Víctor Manuel en la puerta de Alcalá con un grupo de lugareños, hacerse una foto con más de cinco asiáticos...

Pub Crawling: La receta del City Rally es la base, pero ahora los puntos importantes son bares. Se establecen unos mínimos (un chupito en cada sitio), y las pruebas son algo más... hum... nocturnas. Yo no estuve, pero pude leer las normas un día o dos antes: "hacer que un extranjero bese a todas las chicas del grupo. (distinta puntuación según el tipo de beso)", "cambiarse de ropa con alguien de distinto sexo del grupo"... Se pueden incluir pruebas que surjan sobre la marcha, como "entrar en los bares de rodillas". En cuanto disponga de las normas, tengan ustedes por seguro que las publicaré para uso y disfrute de la blogosfera.


Chupitos para vodka.

International Evening: Lo único que hay que tener es una mesa (cuanto más larga, mejor), un montón de cartelitos con bandera + nombre_del_país, y muchos, MUCHOS hielos. Los sujetos a examen habrán sido advertidos de que debían traer algo típico, y ese algo típico siempre incluye alcohol de más de 40º. A destacar los vodkas; el vodka polaco se bebe en chupitos, usando como vaso un hielo (pero un hielo de verdad, pequeñito, no los vasos de ahí arriba): así puedes tomarte más de uno sin caer redondo al suelo, y seguro que está frío. Lo tienen todo pensado, estos polacos. Alguno trae una botella de licor hecho en casa, como limoncello, pacharán (también hay una spanish table, claro) o cierta bebida serbia de nombre contundente. Y la comida, bien, pero como mi arroz con leche nothing, my dears.

Welcome Pack: Bolsaca de regalitos y cosas útiles que sirve para hacer publicidad orientada a un target concreto. En este caso, siendo el target estudiantes universitarios europeos en un curso de verano, el contenido constaba de:
- Pin, llavero e imán para la nevera de la candidatura de Madrid para los Juegos Olímpicos del 2016 (la propia bolsa iba con la manita de colores pintada y tal).
- Un pendrive de 512Mb con cobertura blandita con el nombre de la universidad, para meter fotos de otros cuando deberíamos estar programando.
- Un cuadernaco molón tamaño folio y tapa dura con un logotipo de Castilla - La Mancha en la portada, que recordaba vagamente al simbolito de las Olimpiadas.
- Bolis, muchos bolis (por lo menos tres o cuatro).
- Una camiseta blanca de manga corta de Absolut Vodka, por si alguien te tira la sangría encima.
- Un desodorante de viaje de Nivea. Absolutamente necesario.
- Un mapa de Madrid, otro de la red de Metro y otro de la red de Cercanías. Menos mal que ninguno se perdió (pero a mí me vienen genial).
- Un songbook (ver siguiente punto).
- Un montón de panfletos que nadie mirará.
Mola, ¿no? ^^

Songbook: Un montón de folios con letras de canciones. Esto era lo único que no intentaba anunciar nada, pero deberían ustedes haber visto a los guiris cantando "Tengo una vaca lechera". También tiene canciones en inglés, para amenizar los viajes en metro y asustar a la concurrencia, haciendo que se cambien de vagón. Y, por supuesto, tiene Canciones Estúpidas Para Bailar Mientras Esperas (CEPBME).

CEPBME (Canciones Estúpidas Para Bailar Mientras Esperas): Pongámonos en situación. Tenemos un grupo de participantes (PARTYcipants), de los cuales unos son hiperactivos y se tirarían a la vía sólo por diversión, otros están tirando trastos a todo lo que se mueve y otros lo único que quieren es sentarse en el suelo y quedarse fritos hasta el día siguiente. ¿Qué hacer?

Los organizadores (orgaNICErs) han desarrollado un sistema infalible. Al llegar a una estación de Metro, por ejemplo, primero les cuentan, por si se han dejado a alguno por el camino. Una vez la cuenta es satisfactoria, dicen la frase mágica: "Pipooool!! Lets meik a círcul!!". Y ahora, lo más fácil es engancharlos de una forma ridícula (por ejemplo, que pasen una mano por entre las piernas y que cojan la mano del de delante, que está en la misma incómida posición), y cantar alguna canción aún más ridícula, intentando que se muevan al compás. Por ejemplo, el baile del King Kong (ellos también sabe que cualquier cosa mola más con gorilas).

No falla. Después de eso, nadie se mete en el mismo vagón que nosotros.

Coffee break: Lo que esta gente necesita para aguantar el ritmo endemoniado del curso. Una de las guiris atestiguó que nunca tomaba café, y que si lo hacía aquí era estrictamente como medicina. A partir del tercer día de curso encontraron una forma más efectiva de despertarse: poner vídeos de YouTube en el proyector de la clase y bailarlos mientras el profesor correspondiente está tomando café.


En serio, no quieran ustedes saber.

Una cania, pohr favohr: Si ya sabían algo de español, intentaban ejercitarlo a todas horas. Si no, intentaban hablarlo después de las tres primeras cervezas de la noche, y sorprendente la soltura que cogían, oye. Además, también tenían preferencias por palabras concretas, sin que nadie sepa por qué. Como ejemplo, aparte de pedir cañas (que eso lo pillaron enseguida) y de nombres de bebidas alcohólicas, como sangría o pacharán, algunas han sido "exactamente" (la estrella indiscutible) y "muchachita".


Y esto es todo. Bueno, realmente no es todo. He conocido a un montón de gente increíble (tanto de aquí como de fuera), he hecho turismo gastronómico por Europa sin siquiera cambiar de bar, he dado abrazos gratis en Preciados, he estado en una, no, ¡en dos! catas de vinos... y he llorado sin motivo en la fiesta de despedida. Sin motivo, porque siempre nos quedará Facebook, pero Madrid será un poquito más aburrida sin ellos. ¿Saben qué? Deberíamos hacernos pasar por guiris de vez en cuando. Se lo pasan genial.


pd.- A pesar de lo que acabo de decir (y de lo que me he divertido, y de la gente tan genial que he conocido...), en esta semana también he tenido una epifanía. Después de salir casi a diario, he descubierto que ya no quiero discotecas: la noche que mejor me lo he pasado ha sido con Mr. Forfy y Peter en el bar heavy de su adolescencia, con una jarra vikinga de cerveza, viendo los Nuevos Gladiadores y jugando a la máquina de bolas y al futbolín. La felicidad está donde menos se la esperan, estimados lectores.